domingo, 27 de abril de 2014

A modo de despedida

Mi amor, mi único amor, 
Tú lo has hecho posible, tu amor, sólido como una roca sobre la que construir una vida nueva, me dio las fuerzas para hacerlo realidad. 
Los dos supimos que ese trayecto en taxi desde mi casa a la estación era a la vez el fin de un credo y el comienzo de uno nuevo. Dejé de creer en mi delirio para creer en nosotros dos. 
Ana, mi amor, mi único amor,
Te amo.

martes, 18 de febrero de 2014

Ojos como platos

Ojos como platos toda la noche porque todavía no me creo que esté viviendo este amor que ha transformado mi vida hasta empequeñecer la enfermedad.  Además esta noche mantenía un breve y agradable encuentro con Jose.

jueves, 30 de enero de 2014

Contra la tipificación de las enfermedades mentales como situaciones de riesgo para la salud pública


El Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, presidido por la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, y formado por los/as Consejeros/as de Sanidad de las Comunidades Autónomas aprobó el 18 de diciembre de 2013 el documento “Intervención sanitaria en situaciones de riesgo para la Salud Pública”.
Este documento tipifica, en el ámbito de las enfermedades no transmisibles, la sospecha diagnóstica o padecer trastorno mental como situación que pueda poner en riesgo la salud pública. Las enfermedades incluidas son esquizofrenia, trastornos delirantes persistentes, trastorno bipolar, trastorno depresivo recurrente y trastorno obsesivo compulsivo.
¿Que preocupa al colectivo?
 El documento no explica ni las consecuencias, ni los reglamentos y/o protocolos de actuación que se pondrían en marcha en los supuestos de enfermedad mental. No permite que conozcamos su aplicación práctica, lo que genera una enorme inseguridad, incertidumbre y preocupación.
Si esta consideración sobre las enfermedades mentales no es suprimido, el Ministerio estará contribuyendo a la perpetuación del estigma.
Además, fomentará el aislamiento y silencio de muchas personas que no se atreverán a solicitar apoyo para tratar su trastorno mental por miedo a la exclusión y a ser etiquetados como personas que suponen un potencial riesgo para la salud del resto de la ciudadanía.
Este documento es discriminatorio y alentador del estigma social hacia los trastornos mentales.
No está ajustado a los estándares internacionales ni nacionales en materia de salud pública. Cualquier actuación de este tipo debe responder siempre a los estándares comúnmente admitidos y justificar su necesidad de acuerdo con los criterios de pertinencia, proporcionalidad, eficiencia y sostenibilidad.
No existe fundamentación jurídica ni evidencia científica que avalen que la presencia de una determinada enfermedad mental sea un riesgo para la salud pública.
No existe normativa, planes, fundamentación jurídica ni evidencia científica que recomiende que la mejor y más eficiente manera para garantizar el derecho constitucional de protección de la salud de las personas con enfermedad mental sea mediante la incorporación de los problemas de salud mental en documentos de este tipo.
Supone un retroceso a los tiempos anteriores a la Ley General de Sanidad de 1986.
En materia de salud mental la principal amenaza para la salud pública es la falta de atención sanitaria y social integral adecuada y continuada en el tiempo y de recursos para la recuperación e inclusión social de las personas con trastorno mental. Es indispensable trabajar desde un enfoque integral basado en la coordinación de los servicios sanitarios y sociales.
Si se quiere garantizar una atención integral adecuada a las personas con trastorno mental,  se deben incluir en la Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud cuatro medidas terapéuticas básicas y urgentes: Planes Individuales de Atención; Equipos de intervención familiar; Apoyo domiciliario y atención por parte de equipos multidisciplinares.
Estas medidas están recogidas en la Estrategia en Salud Mental del SNS vigente, documento aprobado por consenso de todas las Comunidades Autónomas en 2006.
Es responsabilidad del Estado garantizar la recuperación de las personas con enfermedad mental y la propia OMS ha pedido a los Estados miembro que promuevan el derecho al empleo, la vivienda y la educación, de las personas con enfermedad mental para lograr su recuperación.
La inclusión del supuesto sobre enfermedades mentales en el documento choca con los artículos 9, 14 y 49 de la Constitución Española. Estas disposiciones establecen que se promoverá la igualdad y no discriminación, se facilitará la participación y se actuará con responsabilidad, evitando la arbitrariedad y realizando una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de las personas con discapacidad. A ellas se habrán de prestar la atención especializada que requieran y amparar especialmente para el disfrute de sus derechos.
El documento alude en su introducción al Reglamento Sanitario Internacional (2005), acuerdo jurídicamente vinculante adoptado por la 58a Asamblea Mundial de la Salud, su artículo 2 establece la finalidad y alcance de esta normativa: “prevenir la propagación internacional de enfermedades, proteger contra esa propagación, controlarla y darle una respuesta de salud pública proporcionada y restringida a los riesgos para la salud pública...”.
Sin embargo, el documento presentado al Consejo Interterritorial omite los límites claramente establecidos conforme al principio de proporcionalidad y al respeto de la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas.
Entre los eventos que la normativa internacional establece como de riesgos para la salud pública se encuentran riesgos biológicos, químicos o radionucleares, y enfermedades potencialmente transmisibles a través de personas (p. ej., gripe, poliomielitis, Ebola), de mercancías, alimentos o animales, de vectores (p. ej., peste, fiebre amarilla, fiebre del Nilo Occidental), del medio (por ejemplo, liberación de material radionuclear, vertidos de sustancias químicas u otras formas de contaminación).
Así, los trastornos mentales difícilmente se pueden incluir en un ámbito circunscrito a una serie de enfermedades infecciosas específicas y de riesgos para la salud pública de importancia internacional.
La Ley General de Sanidad establece que “la atención a los problemas de salud mental de la población se ha de realizar en el ámbito comunitario, potenciando los recursos asistenciales a nivel de ambulatorio y los sistemas de hospitalización parcial y atención a domicilio, que reduzcan al máximo posible la necesidad de hospitalización”.
Todo ello se ha de efectuar respetando la dignidad de la persona y sus derechos a la igualdad de trato y no discriminación, integridad personal y salud (arts. 3 y 7 del Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, así como 3, 5, 10, 17, 25 y 26 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad).

domingo, 26 de enero de 2014

¡Vamos bien!

Este domingo cierra una semana marcada por las rutinas de los martes y jueves, días en los que acudo a la sede de la asociación valenciana para la salud integral del enfermo mental (asiem) en la que hago voluntariado y de la que soy socio, también marcada por el encuentro con J, breve, como suelen ser nuestros encuentros, pero también agradable. Además estuvo marcada también, como no podía ser de otra forma, por el deseo de estar con mi novia: ¡Vamos bien!

lunes, 20 de enero de 2014

Te he conocido a ti

En esta ocasión saludo al lector para comentarle que después de dieciséis encuentros con mi psicóloga hemos terminado esta serie de sesiones que comenzábamos hace algunos meses abordando primero todo lo relacionado con la aceptación de la enfermedad para continuar después hablando sobre los síntomas de la enfermedad y las estrategias para enfrentarlos y terminar finalmente con una serie de reflexiones sobre la autoestima o aceptación de uno mismo. Como ya apuntaba ayer y hoy me ha recordado C, estos momentos que estoy viviendo deben servir para afianzar mi autoestima y entrenarme en el manejo de situaciones que requieren cierto dominio de las habilidades sociales, situaciones en todo caso comunes como entrar en una tienda y hablar con las personas o persona que allí trabaja. En resumen, hoy pongo fin a la terapia psicológica en circunstancias completamente distintas a aquellas en las que empecé estas sesiones. Pero además haciendo balance de estos más de diez años desde que los síntomas positivos, esto es delirios y alucinaciones, se alojaron en mi vida puedo decir que la enfermedad me ha dado más que me ha quitado. Entre esas cosas que la enfermedad me ha regalado está el haber conocido gente extraordinaria. Además... ¡Te he conocido a ti!

domingo, 19 de enero de 2014

El mejor fármaco

Quizás el lector más fiel esté interesado en conocer como va nuestro noviazgo. Lo cierto es que desde el primer minuto deseo y disfruto cada gesto suyo, cada palabra suya, cada caricia y beso. Ya lo dije en alguna entrada de los últimos meses, estoy en una nubecita de la que no quiero bajar. En esta relación todo es nuevo para mi y cada encuentro es de tal intensidad que pareciera que en cualquier momento voy a agotarme de amor. Y es tan transformador este estado de amor correspondido que diluye los síntomas de la enfermedad. Ahora caminar por la calle y sentirse seguro y confiado o visitar un comercio sin notar ansiedad o mariposas en el estómago es una realidad. Mi amor, el amor de mi novia, nuestro amor mutuo y correspondido está resultando ser el mejor fármaco. Pero soy consciente de mi fragilidad y no se me escapa el consejo de mi psicóloga: Es ahora también el momento de afianzar otras facetas de mi vida de forma tal que mi recuperación no dependa enteramente del amor correspondido. Sobre todo porque quizás no es justo que ella cargue con todo el peso de la recuperación.
Además, recuperando los inicios del blog en los que destacaba esa anécdota del día para elaborar la entrada, seguro que al lector le interesa saber que en algo más de una hora me encontraré con J, compañero de viaje y enfermedad a quien le percibo cierto deseo de tomar el control de su vida quizás espoleado por los ya no tan recientes cambios en mi vida sentimental.

viernes, 17 de enero de 2014

La vuelta a las lentillas

Lo anunciaba el pasado dieciocho de diciembre; pero tenía que confirmarlo en la clínica que me operó de miopía hace casi cinco años. Así que esta mañana me desplazaba a esta clínica a hacerme una revisión de la vista. Resulta que he perdido visión en ambos ojos, un poco más en el ojo derecho. Esto supone la vuelta a las lentillas, en esta ocasión me decantaré por unas desechables de uso diario.